Las variedades de naranjas que existen

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Las naranjas son un fruto asociado indiscutiblemente a España, pues es uno de los países con mayor producción de este cítrico en todo el mundo. Sin embargo, su origen no es propio de la Península Ibérica y su cultivo está extendido en prácticamente todo el planeta. Esto, unido a la selección artificial, ha provocado que existan multitud de variedades de naranjas. Os mostramos cuáles son sus particularidades.

Naranjas navel, blancas y sanguíneas

Las variedades de naranjas son, principalmente, tres: navel, blancas y sanguinas. A su vez, cada una de ellas se puede clasificar más categorías o subgrupos.

Las naranjas navel reciben ese nombre del término en inglés, navel, ombligo. Su característica más definitoria es que estas frutas tienen una protuberancia en forma de ombligo en la base del fruto.

Las naranjas blancas se denominan así porque su color es más blanquecino, de un amarillento o anaranjado muy poco intenso. Además, no tienen ese saliente de las navel en la base del fruto.

Por su parte, las naranjas sanguínas son las que contienen pigmentos rojos en la pulpa y la corteza. Sanguina recuerda a sangre, por lo que es fácil diferenciarlas. Las que tengan manchas rojizas, son naranjas sanguinas.

Naranjas navel: navelitas, navelate y naval lane late

La diferencia entre las variedades de naranjas navel hacen referencia a la época de producción, su resistencia a los agentes meteorológicos, la piel o su uso, si es para zumo o para mesa, así como su sabor.

Además de las tres citadas, otras variedades navel son las ricalate, las foyos, las Washington o las bahianinas.

Naranjas blancas

Valencia late, salustiana o barberina son las más reconocibles. Como las navel, su clasificación atiende a la temporada de consumo, las particularidades de la fruta, el tipo de consumo. Ambersweet, pera, jaffa o hamlin son otras variedades de naranjas blancas muy populares.

Naranjas sanguinas, únicas

Las naranjas de sangre son únicas, no hay distintas variedades. Se cultivan sobre todo en el Mediterráneo y su sabor es muy dulce, con cierta similitud al de los frutos rojos.